Paula Forteza, una franco-argentina de 30 años en el Parlamento francés

Buenos Aires – Paula Forteza tiene 30 años y era una desconocida emprendedora cuando se subió al tren del movimiento centrista del presidente francés, Emmanuel Macron, que arrasó en las elecciones legislativas de junio y convirtió a esta franco-argentina en diputada.

Amante del rock de Charly García y Soda Stereo, Forteza fue elegida diputada por una circunscripción para defender los intereses y representar a los franceses que viven en América Latina.

Fue la candidata del partido La República en Marcha (LREM), de Macron, más joven dentro del grupo de competidores que se presentaron a las elecciones legislativas del 11 y 18 de junio en Francia.

Forteza nació en París en el seno de una familia argentina. Se mudó a Buenos Aires cuando tenía siete años.

Fue en la capital argentina donde culminó la educación primaria, secundaria (liceo franco-argentino Jean-Mermoz) y luego un pregrado en la Universidad Torcuato di Tella antes de volver con 23 años a París y terminar sus estudios en la prestigiosa facultad de Sciences Po.

Su primer compromiso político tan pronto salió del liceo fue la creación de una sección del Partido Socialista francés en Argentina, en 2007.

Pero como muchos de su generación se decepcionó con ese partido y dejó la militancia hasta que apareció En Marche, el partido que ha sacudido la política francesa este año.

«El movimiento me inspiró», dijo al recalcar que le gustó «esta idea de renovación política, de modernización de la economía manteniendo la protección social, el apoyo a los emprendedores».

La joven política sumó el 43% de los votos en la primera vuelta, imponiéndose luego en la segunda con el 60% ante el diputado saliente Sergio Coronado (Francia Insumisa-EELV, izquierda).

Después de una breve experiencia en la alcaldía de Buenos Aires, Forteza trabajó dos años en Etalab, un servicio bajo la autoridad del primer ministro francés encargado de la apertura de datos públicos. A principios de 2017, creó con unos socios una empresa especializada en estrategias y prácticas de apertura, una aventura que «quedó entre paréntesis» tras su investidura como diputada.

Como los otros diputados franceses en el exterior, su sede será París tres semanas al mes y luego una semana en algún punto de esta circunscripción, que desde la frontera sur con Estados Unidos hasta Ushuaia, incluye también el Caribe.