La UE celebra la solidaridad entre países en las nuevas cuotas de pesca

Bruselas – La Comisión Europea celebró la «solidaridad» entre los 28 países del bloque tras un acuerdo para las cuotas de pesca para 2019 en el Atlántico Norte, que obligará por primera vez a los barcos a desembarcar en tierra el pescado que hayan capturado accidentalmente.

A partir del 1 de enero, los pescadores tendrán la obligación de devolver a tierra sus capturas y no podrán echar al mar, como hasta ahora, los pescados que no quieren, una medida que estaba prevista desde hace tiempo en la nueva política común de pesca.

«La obligación de desembarcar [el pescado] entrará en vigor dentro de dos semanas», dijo el comisario de Pesca Karmenu Vella.

Esta medida hacía temer a los pescadores que perdieran parte de sus cuotas de pesca. Para evitarlo, el nuevo dispositivo crea un sistema de intercambio de cuotas en una «bolsa» común para que los Estados miembros puedan asegurarse que sus pescadores respectivos no se quedarán sin la posibilidad de pescar.

El sistema se aplica a ‘stocks’ sensibles como el bacalao en el Mar Céltico y el oeste de Escocia, la pescadilla en el mar de Irlanda y en el oeste de Escocia, y los pescados planos en el sur del mar Céltico y el suroeste de irlanda.

«Sin embargo está claro que habrá que hacer esfuerzos suplementarios para mejorar todavía la selección y el control de obligación de desembarcar», dijo Vella.

Para 2019, un año en que todavía se aplicarán cuotas en el Reino Unido, habrá 59 ‘stocks’ de pescado bajo el sistema de Rendimiento Máximo Sostenible (RMS), cuatro más que el año anterior.

El RMS es un sistema para limitar la renovación de las especies y determina la negociación del Total Admisible de Capturas (TAC), que define el máximo que se puede pescar de cada especie.