La extrema derecha se prepara para las elecciones al Parlamento Europeo

Berlín – Los partidos de extrema derecha se preparan para la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo pero sus diferencias y el Brexit amenazan su sueño de unión.

Los observadores temen que las elecciones del 26 de mayo confirmen que los partidos de extrema derecha han pasado al centro de la escena política europea. Si hasta ahora estaban considerados marginales, podrían acaparar una quinta parte de los escaños en las elecciones o incluso más.

Entre los principales partidos de extrema derecha europeos están el francés Reagrupación Nacional (RN), de Marine Le Pen, y la Liga Italiana, de Matteo Salvini.

Por su parte, Alternativa para Alemania (AfD) se ha convertido en la principal fuerza de oposición frente a la canciller Angela Merkel y a su decisión en 2015 de permitir la entrada en el país de personas en busca de asilo. Su programa electoral defiende «una Europa de patrias» frente a las políticas financiera, climática y migratoria de la Unión Europea.

Divergencias

Hasta ahora, la extrema derecha europea está dividida en tres agrupaciones y unida en una compleja red de alianzas. Se trata de los grupos Europa de Naciones y Libertad (ENF) –que incluye a RN y la Liga Italiana de Salvini–, los Conservadores Europeos y Reformistas (ECR) y el bloque Europa de Libertad y Democracia Directa (EFDD).

El sueño de Salvini –y de Steve Bannon, el exasesor del presidente estadounidense, Donald Trump– es unir esos grupos y formar una especie de «internacional». Pero hasta ahora esos esfuerzos no han dado resultados, en parte porque muchos de esos partidos son contrarios a una visión internacional.

Otro problema es que, a pesar de sus posiciones comunes en cuestiones como la migración o el multiculturalismo, siguen divididos en temas centrales. El AfD alemán y sus aliados escandinavos, por ejemplo, creen en la economía de mercado, mientras que Reagrupación Nacional es más proteccionista.

Por su parte, la Liga Italiana, el PiS de Polonia y el grupo Fidesz de Hungría reivindican sus raíces cristianas, una posición que ha evitado adoptar el RN francés.

Incluso hay divisiones en la cuestión de la migración: Salvini, por ejemplo, defiende una distribución equitativa en toda Europa de los solicitantes de asilo, mientras que otros exigen directamente poner fin a cualquier tipo de inmigración.

El principal candidato del AfD, Joerg Meuthen, espera un avance importante de los partidos de extrema derecha en las europeas, pero asegura que tendrán problemas para formar una «alianza patriótica» con un programa común. Los partidos «tiene una posición igual o similar en cuestiones como política migratoria pero visiones muy diferentes en otros temas», dijo.

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, expresó su admiración por Salvini pero su partido, Fidesz, aún pertenece al grupo de centro derecha del Parlamento Europeo, el Partido del Pueblo Europeo (PPE), a pesar de que fue suspendido brevemente.

En paralelo la mayoría de partidos de extrema derecha rebajaron el tono contra la UE después que el caos del Brexit hiciera menos atractiva la salida del bloque.

Le Pen renunció al ‘Frexit’ tras las elecciones presidenciales de 2017 y a sus desastrosos debates con Emmanuel Macron. De igual forma, el AfD considera que la salida de Alemania de la UE, el ‘Dexit’, sería la «última opción».

Por Mathieu Foulkes