España, el nuevo foco del crecimiento de la ultraderecha en Europa

París – Éste es el panorama de los principales partidos de ultraderecha en la Unión Europea, tras las elecciones legislativas del 10 de noviembre en España, en las que Vox se convirtió en la tercera fuerza política del país.

España

En las cuartas elecciones legislativas en cuatro años, el partido ultranacionalista y anti-inmigración Vox, fundado hace cinco años, continuó  su ascenso y duplicó su número de bancas, con 52 diputados electos (24 en abril).

De este modo, se convierte en la tercera fuerza política de un país en el que la extrema derecha había estado marginada desde el final de la dictadura de Franco (1939-1975).

Polonia

La confederación Libertad e Independencia, una formación heterogénea de extrema derecha antisistema que incluye ultraliberales y nacionalistas anti-inmigrantes, entró en el parlamento en octubre con 11 diputados (6,8% de los votos).

Austria

Tras varios escándalos, el FPO sufrió un voto de castigo en las legislativas anticipadas de septiembre, registrando su resultado más pobre desde 2002 (16,17% de los votos).

Este partido fundado por exnazis en la década de 1950 perdió casi 10 puntos con respecto a los comicios de 2017, que habían llevado a la extrema derecha al poder en coalición con la derecha de Sebastian Kurz.

El voto a las principales fuerzas políticas españolas en las cuatro últimas elecciones generales, con la irrupción y ascenso de Vox en los comicios de 2019. Gráfico: Patricio Arana / AFP

Alemania

La formación anti-inmigración Alternativa por Alemania está presente desde 2017 en el Bundestag, donde tiene 94 bancas, tras haber logrado 12,6% de votos. El movimiento es el primer partido de este tipo que entra con tal resultado en el parlamento alemán desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Su discurso islamófobo tiene menos llegada hoy en día. Sacudido por tensiones internas, el partido quedó muy afectado por sospechas de malversación financiera y su escepticismo en cuanto al cambio climático.

Situado en torno a un 15% en los sondeos, se ha visto superado por los Verdes, pero sigue siendo poderoso en la ex Alemania del Este y en septiembre pasado registró un fuerte aumento en tres elecciones regionales.

Italia

La Liga del soberanista Matteo Salvini, que obtuvo 17% de los votos en las legislativas de marzo de 2018, abandonó el poder en agosto pasado, tras haber formado durante 14 meses un gobierno de coalición con el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema).

Salvini, que provocó la caída del ejecutivo en el cual era ministro del Interior y hombre fuerte, quería lograr elecciones anticipadas y tomar el poder, pero su estrategia fracasó porque el M5E formó una coalición proeuropea y más bien de izquierda con el Partido Demócrata.

El viejo movimiento secesionista, que se transformó en un partido antieuropeo y anti-inmigración, navega hoy en día entre el 30 y el 33% de intención de voto y se mantiene como la primera fuerza del país.

Francia

En mayo, Reunión Nacional (RN, ex Frente Nacional) quedó en el primer lugar de las elecciones europeas, superando por 0,9 puntos porcentuales a la lista del presidente Emmanuel Macron, con un resultado de 23,31%.

En la presidencial de 2017, la jefa del partido, Marine Le Pen, pasó a la segunda vuelta con un resultado inédito de 7,6 millones de votos (21,3%).  En las legislativas que siguieron, el RN no logró formar grupo parlamentario, pese a obtener ocho diputados.

Holanda

En marzo, un joven partido anti-inmigración y euroescéptico, el Foro por la Democracia (FvD) entró por la puerta grande al Senado (13 bancas), y es ahora la principal fuerza de esa cámara.

En 2017, el anti-islamista Partido por la Libertad (PVV) de Geert Wilders se había convertido en la segunda fuerza del parlamento holandés, por detrás de los Liberales, con 20 de los 150 escaños.

Grecia

Amanecer Dorado (AD), que era hasta hacía poco el tercer partido del país, desapareció por completo del nuevo parlamento tras las legislativas de julio. En cambio, una nueva fuerza, Solución Griega, un partido ultranacionalista prorruso, obtuvo 10 escaños.

Suecia

Los Demócratas de Suecia (SD) se convirtieron en septiembre de 2014 en la tercera fuerza política del país con 13% de votos. En 2018, obtuvieron 17,6% y quedaron muy cerca de ser el segundo partido más votado del país.

Creado en 1998, este partido nacionalista y anti-inmigración, con raíces en el movimiento neonazi, tomó distancias de los grupúsculos racistas y violentos activos en los años 1990.

Bélgica

El Vlaams Belang (VB), que defiende la independencia de Flandes, se convirtió en las legislativas de mayo en la segunda fuerza política de la región del norte de Bélgica. Con más del 18% de los sufragios, el VB ha triplicado su resultado de 2014, y obtuvo 18 bancas a nivel nacional.

El regreso del VB ha sido en detrimento de los nacionalistas flamencos de la  Nueva Alianza Flamenca (N-VA), que perdieron ocho diputados pero siguen siendo la primera fuerza política del país (25 bancas).

Hungría

En las elecciones europeas de mayo, el Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor) perdió más de la mitad de sus electores, con un 6,5%, contra 14,7% en 2014.

Frente a la línea dura anti-inmigración y autoritaria del primer ministro conservador Viktor Orban, el partido aparcó desde 2013 los eslóganes racistas y antisemitas de sus inicios para recentrarse en la corrupción, la salud y la educación. En las legislativas de 2018, obtuvo 19,2% de los votos y 26 bancas.

Dinamarca

El Partido Popular danés (DF) sufrió una dura derrota en las legislativas de junio, en las que perdió más de la mitad de sus bancas en el parlamento unicameral. Tras haber dictado en Dinamarca su política migratoria durante 20 años, la fuerza euroescéptica y anti-inmigración quedó marginada por su posición negadora del cambio climático.