El rompecabezas Orban divide a la derecha europea

Bruselas – El malestar aumenta de cara a las próximas elecciones europeas en el principal grupo de la derecha en la Eurocámara, el Partido Popular Europeo (PPE) que votó dividido en septiembre si castigar a uno de los suyos, el populista húngaro Viktor Orban.

Independencia de la justicia, libertad de expresión o migración son algunos de las áreas en las que la política del primer ministro húngaro atropella los valores europeos, según los eurodiputados, que apoyaron iniciar un duro procedimiento sancionador contra Budapest.

Aunque existen pocas posibilidades de éxito vista la complejidad del mecanismo, la votación de septiembre supuso un verdadero quebradero de cabeza para el PPE, el principal grupo del parlamento con 218 diputados de los 751, entre ellos del Fidesz de Orban.

Algunos ven inevitable la exclusión del partido del dirigente húngaro, pero otros temen que sea como dispararse una bala en el pie a pocos meses de las elecciones europeas de mayo, en momentos en que los proeuropeos temen una fuerte progresión de los euroescépticos.

La división de los eurodiputados del PPE quedó de relieve en la votación: 115 parlamentarios votaron a favor del texto hostil a Budapest -entre ellos el jefe de filas del grupo, el alemán, Manfred Weber-, 57 en contra y 28 se abstuvieron.

Otros como Esteban González Pons, líder de la delegación española en el grupo -la cuarta más numerosa-, no votó, pese a participar en otras el mismo día. De los 17 eurodiputados españoles del PPE, otros cuatro se ausentaron, tres votaron en contra y nueve se abstuvieron.

«Pesadilla»

«Acaben con esta pesadilla», les espetó el eurodiputado liberal Guy Verhofstadt, que, al igual que los socialdemócratas, urgió al PPE a dejar de tratar con Orban. Para el ecologista Philippe Lamberts, «la identidad misma» del grupo de derecha «está en juego».

Jean-Claude Juncker, el actual titular del ejecutivo comunitario y miembro también del PPE, reconoció a la prensa «tener un problema desde hace tiempo con la membresía de Viktor Orban» a su familia política europea.

Pero por ahora Weber, que acaba de postularse para optar a la sucesión de Juncker en 2019, «no aboga por excluir a Orban» del PPE, indicó una fuente interna al grupo parlamentario, asegurando que manteniéndolo a su lado pueden hacer presión sobre él.

«Manipulación política»

«Su principal temor no es perder escaños en la Eurocámara, sino ver a los diputados del Fidesz sumarse a un bloque de eurodiputados del Este euroescépticos», según esta fuente. Para Weber, «la marcha de los ‘tories’ británicos del PPE fue el inicio del Brexit», agrega.

Hungría «es el único país que consigue frenar la progresión de la extrema derecha», destaca por su parte Franck Proust, jefe de la delegación francesa en el seno del PPE.

Proust explica que votó contra el texto hostil a Budapest, no para «avalar» al primer ministro húngaro, sino para protestar contra una «manipulación política» de parte de los adversarios de la derecha.

«No escuchamos mucho a la izquierda europea denunciar determinados problemas en Malta o en otras partes de Europa. Es curioso este foco sobre Hungría y el PPE», ironiza un miembro del partido, que requiere el anonimato.

Algunos en las filas de la derecha apuntan al presidente francés, Emmanuel Macron, quien llamó al PPE a una «aclaración» sobre Orban, y lo acusan de querer aprovecharse de la situación para dividir a la derecha y reforzar un bloque centrista europeo.

Viktor Orban eligió de hecho al mandatario galo como su principal adversario de cara a los próximos comicios europeos, que podrían articularse entre una lucha entre formaciones proeuropeas y euroescépticas.

La votación en la Eurocámara sobre Hungría «muestra que puede haber una congregación en torno a unos valores» que sobrepase los partidos, se felicitó la presidencia francesa en septiembre.

Pero Orban cuenta con aliados dentro de la UE. Polonia anunció que opondrá su veto si la alternativa de una sanción contra Hungría llega al Consejo Europeo.

«La UE intenta presionar a los países de nuestra región y tenemos que demostrar solidaridad en este caso», afirmó el ministro de Exteriores polaco, Jacek Czaputowicz.

Por Cédric Simon