Cuatro puntos esenciales sobre la orden de detención europea

Bruselas – La orden de detención europea emitida por España, que llevó a la detención en Alemania del independentista catalán Carles Puigdemont, es una herramienta de cooperación judicial reciente creada para reemplazar los largos procedimientos de extradición entre los Estados miembros de la Unión Europea.

Se basa sobre el reconocimiento mutuo de las decisiones de justicia, sin que sea automática la entrega de una persona al país que la solicita.

60 días, o más

El mandato de detención europeo es un pedido de arresto y de entrega de una persona imputada o condenada en el país que emite la orden.

El procedimiento prevé que el detenido sea entregado en un plazo máximo de 60 días desde el momento de su arresto e incluso de diez días si consiente a su entrega.

Pero cuando se inició el mismo procedimiento en Bélgica poco después de la llegada de Puigdemont en octubre, la justicia belga se refirió a la posibilidad de extender el plazo global del procedimiento a 90 días por «circunstancias excepcionales».

El mandato de arresto europeo es posible desde 2004 y sustituye los lentos procedimientos de extradición. El procedimiento permite a las autoridades judiciales de los Estados miembros tomar contacto directo entre ellas sin que los gobiernos intervengan.

Cronología de la crisis política en Cataluña. Gráficos: Sonia González, Kun Tian, Simon Malfatto

Los motivos del rechazo

El mecanismo de la euroorden se basa sobre el principio del reconocimiento mutuo de las decisiones de justicia. Pero existen motivos por los que un país puede justificar su rechazo a enviar a una persona al país que la solicita.

Un país puede rechazar entregar a una persona reclamada si la infracción penal que se le reprocha no constituye una infracción en su derecho nacional.

La búsqueda de una incriminación equivalente es no obstante inútil si los hechos figuran en una lista de 32 infracciones graves (como por ejemplo homicidio voluntario y participación en una organización criminal).

También se puede rechazar la entrega si la persona en cuestión no alcanzó la edad de responsabilidad penal en el país en el que fue detenida o si la infracción está amparada por una amnistía.

Los viajes de Puigdemont. Gráficos: Vincent Lefai, Dario Ingiusto

El precedente belga

Carles Puigdemont fue detenido a principios de noviembre en Bélgica sobre la base de una euroorden.

Pero este procedimiento no pudo concluir ya que la justicia española retiró los mandatos contra Puigdemont y cuatro independentistas que estaban exiliados en Bruselas.

El juez español explicó entonces que quería evitar que la justicia belga no retuviese todos los cargos que pesaban sobre los dirigentes independentistas.

Los abogados belgas habían indicado durante el procedimiento que algunos hechos descritos en los mandatos españoles no tenían equivalente en Bélgica.

Hacían referencia al cargo de «rebelión», que puede ser condenado con hasta 30 años de prisión en España. Según varios medios de comunicación, un crimen similar podría existir en Alemania, el de «alta traición».

Estadísticas

Según las estadísticas de la Comisión Europea, hubo 14.700 euroordenes emitidas en 2014. 9.660 personas fueron halladas o detenidas y 5.480 fueron entregadas al país que solicitaba su detención.

En Alemania 1.635 personas fueron detenidas en 2015 en el marco de estos mandatos, según cifras de la Comisión. 1.283 fueron entregadas, de las cuales 774 por el propio consentimiento de los detenidos.