Arlene Foster, una política curtida por el conflicto norirlandés

Belfast (Reino Unido) – Arlene Foster, cuyo apoyo a Theresa May le permitió a ésta seguir gobernando en el Reino Unido, es una política unionista norirlandesa endurecida por el conflicto en esta provincia.

Cuando tenía solo 8 años, su padre, policía, resultó gravemente herido al recibir un disparo en la cabeza de la organización armada católica IRA (Ejército Republicano Irlandés), en un atentado perpetrado contra él en la granja familiar.

A los 16 años, el autobús escolar de Foster saltó por los aires por otra bomba del IRA, destinada a acabar con su conductor, que era miembro, a tiempo parcial, de las fuerzas de seguridad.

Foster, de 46 años, selló a finales de junio un acuerdo con Theresa May para que los 10 diputados en el Parlamento británico de la formación que dirige, el Partido Demócrata Unionista (DUP), apoyen a los conservadores de la primera ministra británica y le garanticen así la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes.

Foster se ganó así el poder de hundir o mantener viva a May y su gobierno, y, sin embargo, no logra formar gobierno en su provincia, rechazada por el Sinn Fein católico por su presunta relación con un escándalo de corrupción.

Pero además, se ganó el derecho a influir en las negociaciones de salida de la Unión Europea. Aunque el DUP apoyó el Brexit en el referéndum de 2016, quiere que la frontera con Irlanda -la única terrestre entre el Reino Unido y la UE- siga abierta para no dañar la economía local.

Sin embargo, Foster no tiene garantizado el poder en Irlanda del Norte, que pasa obligatoriamente -en virtud de los acuerdos de paz- por formar una coalición de gobierno con el Sinn Fein católico y republicano.

Si las negociacines no prosperan, el gobierno británico podría suspender la administración autonómica.

«Es parte de quien soy»

La relevancia adquirida por el DUP -un partido ultraconservador, opuesto al aborto, al matrimonio homosexual y escéptico ante el cambio climático- es nueva y su líder, abogada y veterana de la asamblea norirlandesa, está curtida en negociaciones duras y acostumbrada a las adversidades.

En una entrevista con el diario Belfast Telegraph, admitió que la violencia que presenció de joven tuvo mucha influencia en su vida.

«Es parte de quien soy y no puede negarse. Moldeó mis años adolescentes y dio forma a mis decisiones políticas, pero, al mismo tiempo, no creo que debamos permitirle al pasado definir todo lo que hacemos en el futuro», declaró.

Su padre, John Kelly, sobrevivió al atentado del IRA, pero la familia tuvo que abandonar la granja en la que vivía para instalarse en un lugar más seguro, en la ciudad de Lisnaskea.

Foster se licenció en derecho por la Universidad Queen’s de Belfast.

Durante su ejercicio de la abogacía, conoció al que sería su marido, Brian Foster, con el que tiene 3 hijos.

Aplausos en el funeral de McGuinness 

Foster fue elegida en 2003 diputada de la asamblea noirlandesa por el UUP, pero un año después se pasó a las filas del DUP.

En enero de 2016, se convirtió en la jefa del gobierno regional. En virtud de los acuerdos de paz de 1998 -tras 30 años de conflicto y más de 3.500 muertos-, su adjunto en el gobierno era un viejo enemigo, el antiguo comandante del IRA Martin McGuinness.

No hubo química entre ambos, pero a la muerte de McGuinness, unos meses después de dimitir, Foster acudió a su funeral en el bastión republicano de Derry, un gesto que le valió aplausos de los asistentes.

Por Douglas Dalby